viernes, 20 de septiembre de 2013

Y antes de empezar el fin de semana os obsequio con un RELATO al hilo de lo sano que es REDUCIR LAS QUEJAS, sabiendo que el mundo esencialmente es neutro y las situaciones por las que pasas no son buenas + o malas - . Por tanto tú eliges las etiquetas que le pones a las situaciones con las que te encuentras...:

*EL LABRADOR Y EL CABALLO*
Cuenta la historia que labrador tenía un caballo fuerte que utilizaba para cultivar sus campos. Era el único medio que tenía para tirar de su arado.
Un día, el caballo rompió el cerrojo de la puerta del establo y se escapó a las montañas.
Cuando los vecinos del labrador se enteraron, se acercaron para condolecerse de él. Al lamentar su desgracia, el labrador les replicó: «¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?».
Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de yeguas salvajes.
Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte.
Él respondió: «¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?».
Cuando el hijo del labrador intentó domar una de aquellas yeguas salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?».
Una semana más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota le dejaron tranquilo.
“¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?».

Si tienes que seleccionar poner etiquetas a una situación, mejor que escojas las positivas, o al menos que te quedes como el campesino en decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?».


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